Archivo para vida

Sigo viva

Posted in Dama del fuego, Ideales, Manías, Suicidio with tags , , , , , , , , , , on 16/03/2010 by damadelfuego

Me gustaría poder contar otra cosa, pero lo cierto es que estoy tristísima, malhumorada y que no tengo mucho que aportar. Llevo varios días por los suelos y encima las personas que más se preocupan por mí son las que peor lo pasan, con lo cual tampoco es que me sienta muy bien 😦

Estoy intentando aguantar hasta finales de abril para ver qué me dice la médica. No espero grandes sorpresas, sólo pediría que me dijese que en poco tiempo volveré a estar bien. Es verdaderamente frustrante. Me está costando un esfuerzo enorme mantenerme en contacto con la gente, porque, si soy sincera, no me apetece hablar con nadie. Intento darle la espalda al malestar, ilusionarme con cosas nuevas, pero para qué nos vamos a engañar? Estoy derrotista y me doy asco a mí misma.

El otro día me pasó algo que me hundió. Fue la cosa más tonta del mundo (vamos a ver si analizándolo lo consigo ver de otro modo menos penoso):

Charlaba con un amigo y él intentaba darme consejos para que me sintiese bien. Me decía, a ver, deja de pensar en (una cosa) y piensa en tí, piensa en tu vida: ¿Qué te apetece hacer?

-¿Cómo que qué me apetece hacer? No sé.

-Sí mujer, ¿qué te gustaría hacer?

-Es que no lo sé. Realmente no sé qué me gusta hacer ya que hace tiempo que no elijo qué quiero hacer. Me apetece hacer lo que “tengo que hacer”.

-Coño! ¿Quieres dejar de pensar en los demás?

-No sé.

-Pues ya sabes. Averígualo: ¿Qué te gustaría hacer?

Recuerdo que una vez salí de una película en el cine. Llevábamos 10 minutos viéndola y yo había tenido suficiente. La había elegido el grupo, la mayoría. Yo no había votado por esa. No obstante la intenté ver con ganas pero mi estómago estaba sensible ese día.

La cuestión es que éramos un grupo grande y yo me había sentado junto a un chico que también se estaba poniendo verde, teníamos el estómago del revés.

Así que por alguna extraña razón se juntaron los planetas. ¿Nos vamos?, nos dijimos. Y así hicimos. El resto del grupo se quedó un poco pillado cuando se lo dijimos, pero era bastante comprensible. Lo mejor quizás fuese que ese día no me importó hacer lo que me apetecía.

En la sala de al lado estaban proyectando una peli juvenil de fantasía. Le explicamos al chico de las entradas y no puso pegas. Así que entramos, vimos la peli y sentimos que había sido una decisión acertada.

Al salir el grupo tenía la cara descompuesta y estaban histéricos de los sustos de la peli. Este chico y yo estábamos en armonía con el universo y experimentando la ansiada paz. De manera que nos pusimos a charlar con los otros y ver qué tal les había ido y contamos nuestra historia. Al final comprobé que todo el miedo que había tenido de hacer algo que pudiese molestar al grupo, en realidad no tenía por qué ser, cuando haces las cosas por una razón y con el respeto a los demás.

Ese día experimenté una sensación que no había sentido en muchísimo tiempo: la libertad.

El haber elegido lo que “a mí” me apetecía, el haber escuchado por una vez lo que el ánimo me pedía me hizo sentir tremendamente feliz y a la vez triste de haber visto durante cuánto tiempo me había postrado a la voluntad de una persona. (Estúpida yo).

Así que desde ese momento he intentado saber qué cosas quería hacer, incluso llegué a empezar una lista con cosas como: quiero terminar la carrera, quiero aprender inglés, quiero encontrar un trabajo, etc.

Pero a la hora de la verdad siento vergüenza ante mí misma de escribir en esa lista cosas que no sean “de provecho”, sino que tengan que ver con el ocio, ya que siempre acabo considerándolas supérfluas y ridículas. Incluso cuando fantaseo con el hecho de hacer otra carrera, de empezar desde cero, aplasto mis sueños poniendo algo más razonable encima.

Me pregunto si algún día seré capaz de enfrentarme a mí misma y arriesgarlo todo para conseguir hacer lo que de verdad me gusta. Si tendré el valor de decir “esto quiero y no me importan los demás”, como el día de la película.

Me siento patética.

Anuncios

Introspección

Posted in Amor, Dama del fuego, Ideales, Mundo mejor with tags , , , , , , , , on 20/12/2009 by damadelfuego

Esta Navidad voy a celebrar el nacimiento de alguien que en realidad nació en verano. Se le cambió la celebración en el calendario por la simbología que el solsticio de invierno (comienzo del ciclo solar y de la agricultura, celebrado por muchas religiones) sugería: una nueva etapa a partir del nacimiento de aquél. Un antes y un después en la sociedad. El comienzo de la vida a partir del amor.

Además de su nacimiento celebraré estas navidades los nacimientos de todos aquellos que buscaron la explicación y que en ocasiones hallaron la solución: no hay caminos para la paz, la paz es el camino.

Hay días, como hoy, en los que una discusión con la persona más cercana a mí en el mundo, hacen tambalearse mi integridad. Sé que es por la enfermedad, sin embargo, aprovecho para reflexionar. Está claro que cuando pienso en apretar el botón rojo detrás de la tapa de plástico de seguridad… es que voy mal. Entonces toca pensar. Enfriar la cabeza y ponerse a construir: nada de destruir. Construir.

Quizás por la discusión, quizás las hormonas o sencillamente por la peli… me planteo la dirección de mi vida. Hay algo que no estoy haciendo bien, bueno, muchas cosas. Hay veces en las que haces, haces y no te paras a pensar qué estás haciendo. A corto plazo funciona, pero ¿a largo plazo también?

Me equivoco una vez tras otra. E intento corregir los errores. Entonces incurro en otros. Ya no sé si doy palos de ciego. O puede que sea una sensación simplemente química, porque luego tienes la sensación de que vas bien, con cosillas, pero bien.

Me estoy planteando algo. Muchas veces me lo he planteado pero esta vez, no sé, es como si de verdad sintiera que o hago algo o el tiempo se me come. (¿Será un buen síntoma de que tengo ganas de vivir?) Necesito dejar de equivocarme y he pensado que quizás callarme por un tiempo sería una buena manera de empezar. Si te callas se terminan muchas cosas malas que salen por la boca. Algunos opinan incluso que te vuelves más observador. El voto de silencio es también para otros una forma de protestar…  muy molesta, por cierto. No lo haría por esto último. En realidad el objetivo sería empequeñecerme hasta desaparecer. Convertirme en ese ojo observador capaz de aprender, de ayudar, de obedecer cuando alguien tiene razón. Con menos orgullo y más humildad. Necesito limpiarme. He hecho tanto daño aún sin querer, incluso pretendiendo hacer bondad, que ya me pesa. Quiero estar limpia. Empezar de nuevo, sin culpas ni temores, con seguridad, con alegría, con humildad.

Y también me estoy planteando no tener hijos. Bueno, al rato cambio de opinión, está en mi naturaleza, pero por lo menos debería cerciorarme que lo que aprendiesen de mí fuese bueno. De momento veo lejos el conseguirlo. ¿Cómo voy a poder enseñarles lo que es la vida cuando la he despreciado tantas veces? ¿Con qué cara les voy a decir “ama el mundo”, si no creo firmemente que todavía hay cosas buenas en él que amar? Sí le puedo decir: ama a tu familia, ama a tus amigos. Ama a la gente. Se lo puedo decir. Pero no puedo asegurarles “serás feliz”. ¿Otra boca más para un mundo superpoblado? ¿No sería mejor tomar a una de esas criaturas que no han podido disfrutar de lo que les tocaba, una madre, y hacerlo lo mejor posible? Pero de nuevo ¿yo? ¿Hay alguien más perdido que yo en este mundo? Oh, Sidharta! Tú supiste encontrar un camino para evitar el samsara, para poder estar en paz con el resto de la creación y encontrar la liberación de lo material, la iluminación. Jesús también necesitó de su momento de meditación y se apartó el tiempo que le hizo falta para ordenar sus ideas. Austeridad, concentración, meditación, paz y energía fluyendo en la dirección y el sentido correctos. Abstracción del mundo exterior, contacto con la Naturaleza y luego sólo con el propio espíritu.

Cuando tenga la oportunidad, voy a buscar esta liberación. Este mundo de artificio, contaminación y odio lo único que hace es desestabilizarme. Necesito. Necesito eso. Encontrar ese vacío interior. Fuera las cosas malas y superficiales. Llenarme de aquello bueno. La vida plena. Quiero caminar en el sentido correcto. (Por supuesto que estoy contenta con “mi gente”, sólo que a nivel interno toca hacer limpieza.) Hinayana o supongo que mejor el “camino medio”. Una temporada y luego a ver qué pasa. Me hace ilusión! ¿Quién o qué seré entonces? Nada, son sólo reflexiones.

Si ya no puede ir peor, haz un último esfuerzo: espera que sople el viento a favor

Posted in Amor, Dama del fuego, Ideales, Música with tags , , , on 01/12/2009 by damadelfuego

Quiero darte las gracias por aquellas canciones que me dedicaste. Porque aunque no te lo diga las escucho cuando me siento mal, porque hago un último esfuerzo y “espero que sople el viento a favor” aunque sólo sea porque estás tú… Porque hoy hay luna llena (y me siento :S) … sí, esa magnífica y traicionera luna llena.

Me despisté otra vez. Es una celosa y si no la miras, se hace notar. Magnífica y hechizante luna llena. Luna que nos une aunque estemos a kilómetros y kilómetros de distancia. Mírate en su espejo, veré tus ojos en su reflejo, mi sol.

Te espero. Espero que pase el tiempo, que llegue el momento de poder ver cada día amanecer.

T’estime tant!! Gràcies!!

Hazlo por tí!

Posted in Amistad, Amor, Consejos, Dama del fuego, Mundo mejor, Secretos with tags , , , , , , , , , , , , , , on 30/10/2009 by damadelfuego

¿Será porque me acompaña Sabina?… ¿Será porque te he leído?…

¿Será porque ahora estoy sola?… ¿Será porque tienes razón?

Te miento?? … Te he dicho que soy feliz… ¿Lo soy o simplemente te lo digo para creermelo? (Eso me preguntas y me pregunto ahora yo) 

Jajaja, sí, lástima no haber nacido hombre. Quizás eso no asegurara que estuviese contigo, mi niña, jajajaja, pero es bonito que me lo digas. Por supuesto yo también te quiero. Sobre todo porque como tú dices: sin palabras, sin miradas, sin ni siquiera tenernos delante, sin nada, ya sabemos lo que piensa la otra 🙂 Qué sonrisa tan amarga esta. Creo que te miento, mi niña, pero sólo en un matiz:  No tengo tanta fe en conseguir esa libertad que tanto ansiamos (tú para mí, y yo para mí … y para TÍ!)

¿No te das cuenta, pequeña, que estamos igual? Estamos jodidas las dos! Jajaja. Pero aquí seguimos, verdad? Luchando, que no trabajando (  😉 esto va para el único 🙂) por adueñarnos de aquello que dicen que nos pertenece, pero que sabemos que lo tienen los demás en usufructo: nuestra vida.

Digo que no tengo fe, pero no hace falta que lo vea ahora : voy a esforzarme y lo veré cuando ocurra! Conseguiremos la libertad, seremos dueñas de nuestras vidas!

Algún día saldrás de esa situación,  mi niña, ya lo verás, no te rindas.

Venga! Que las dos podemos!

Levántate, dame la mano y corre!!

No hace falta que te diga que es mejor que no mires atrás. Esos esquemas no te sirven y ahora tienes que estar decidida.

Te paras… Coge aire y ¡vuelve a la carrera!

Ya sé que estás cansada! Pero no puedo verte consumiéndote en esa prisión!! Por favor, hazlo por mí, por tu niña. Hazlo por la única a la que acabas llamando con lo poco que acostumbras a llamar… Ay, mala mía! Mira que te cuesta contar con los demás…, siempre en tu mundo de sueños y agua… 🙂

Pero sabes que luego viene un viento helado y te arranca de cuajo de allí. 😦

Dame la mano, cógele a él y vete lejos de allí.

Es curioso cómo la vida nos da y nos quita las mismas cosas a las dos a la vez. Jajaja. ^^

Pero estamos de buenas, mi amor, así que aprovecha y no seas tonta: ponte las pilas y “trabaja” por tu bienestar! Deja de ver monstruos y mira a ese faro tuyo, tu “chico ojalá”, que yo haré lo mismo; pero no podré ser feliz mientras tú no lo seas. Lo sabes (claro que lo sabes), jajaja, sí, tú me dices lo mismo. Y yo te digo “no te preocupes por mí, estaré bien”. ´¡Cuánto nos mentimos por cuidarnos la una a la otra y así evitar “preocupar-nos”! 🙂 Quizás algún día te deje leer esto, pero ahora necesito que no te desconcentres conmigo 😛

Buenas noches, mi niña. Deja eso que estás haciendo y acuéstate: mañana tienes que levantarte y ponerte a estudiar! Hazlo por tí y si no, hazlo por mí que quiero que estés bien… Te quiero. Yo voy a estar bien. Esta vez es verdad 😉

————————-

Y ya ves, después de terminar este papel-post, me doy cuenta de que he ganado muchas otras batallas esta noche: porque lo que podía haber sido tristeza ha sido esperanza y alegría; porque la soledad (porque no había nadie más XD) no ha sido ni hundimiento ni evasión, sino tranquilidad, pintura y reflexión… Y música y baile, jajaja. Aquí sola hago estas cosas!

He ganado esta noche a los ruidos, a las puertas abiertas, al reflejo del espejo y a las corrientes de aire: he vencido al miedo esta noche… O simplemente he vencido la timidez de una victoria pasada. Soy feliz, o si tú lo prefieres, casi feliz, y estoy disfrutando de la victoria: he puesto por segunda vez el mismo disco de Sabina. Hasta a él lo he vencido (Sabina a veces me hunde); hasta el recuerdo del “demonio” cantándomelo lo he vencido (ya sabes de quién hablo).

Y como suele pasar, cuando le sonríes al miedo, desaparece. Y viene de no se sabe dónde un regalo que no te esperabas. Jajaja. Sí, esos son los mejores 😉 Y sí, son los resultados, que vienen con retraso aunque cuando te llegan sabes que te los ganaste hace tiempo y te llegan por no haberte rendido, por no hacer las cosas por los resultados, sino por los principios. En fín, no ha estado pero que nada mal.

… Y ahora llega una canción preciosa de Joaquinito. Voy a bailarla! 😉

(… lo malo de los besos es que crean adicción…)

Esto fue lo que pasó

Posted in Amistad, Amor, Dama del fuego, Mundo mejor, Secretos with tags , , , , , , , , , , , on 15/10/2009 by damadelfuego

Explicaré rápidamente qué pasó con el asunto de la cuadrilla de amigos porque si no, sería injusta, ya que dije todo lo que me había pasado por la cabeza en aquel momento y ahora toca decir en qué me equivoqué. La cosa parece que se ha solucionado bastante bien, así que este post da carpetazo al asunto.

Fue un hecho que no me cogieron el teléfono a sabiendas y que evitaron llamarme después… Peeeero eso lo hicieron hasta poder hablar en persona.

Sus razones: evitarme un mal rato por causa de mi ex novio: se fueron a hacer submarinismo con él y con la chica con la que él se fue cuando cortó conmigo. En realidad la idea no fue de ellos sino de un amigo de todos nosotros, que es tan buena persona que piensa que las heridas del pasado no importan ya. Pero no es así: ni para mis amigos ni para mí… ni para “él”. Total que su puente fue aburridillo. El mío, mejor no recordarlo.

 A mí no me avisaron para que no me enfrentase al problema de ir o no con ellos ni el de aguantar un puente con la parejita feliz si decidía ir.

 Con qué contaban ellos: esperaban tener la suerte de que no llamase, que saliese este puente con mis otros amigos. Y enterarme después que pasase el temporal.

El resultado: yo les llamé el primer día de puente. Estaban en plena excursión y cuando volvieron vieron las llamadas. Al día siguiente volví a llamar. No respondieron: nervios… las explicaciones esperarían hasta vernos. Con lo que no contaban era mi interpretación de las cosas y lo mal que lo pasé esos días. Yo imaginé que me estaban tratando igual que a los que habían hecho el vacío otras veces… Piensas que si se lo pueden hacer a otros, ¿por qué no a tí? Y más con las discusiones de los últimos tiempos acerca de política…

Conclusión: un puente angustioso, incomprensión total de la situación (el factor “ex” no se me pasó por la cabeza ni por casualidad).  El momento de las explicaciones  con uno de ellos, el que más me importa por el tiempo que nos conocemos, fue super íntimo, casí valió la pena el sufrimiento del puente. Me pidió perdón por haber pensado por mí, por haberme ocultado todo y por haberme hecho esperar para dar una explicación. Le expliqué todo lo que había pensado y me dijo que yo no era como los otros a los que le habían hecho el vacío y que las diferencias políticas no eran para él, motivo suficiente para hacer eso. Le dije que, cómo no, les perdonaba.  Por su parte, no se enfadaron conmigo por haber pensado eso, lo vieron lógico desde los datos que tenía para valorar.

Cómo lo veo yo ahora: Actuaron de forma incorrecta pero fue porque ellos consideraban que eso estaba bien, y eso es lo que cuenta, ¿no?

(Happy) End

Miserias de la vida. Ni poesía ni nada.

Posted in Dama del fuego, Mundo mejor with tags , , , , , , on 10/10/2009 by damadelfuego

Hay días que es mejor no levantarse.

 Mi cuadrilla de amigos no me responde desde ayer a las llamadas y me da que están pasando de mí, genial! :S. A mí estas cosas nunca me habían pasado, pero sé cómo son y se lo han hecho a más personas, así, porque se cansan. Me hace gracia, por llamarlo de alguna manera, que sean ellos los que me dejen a mí cuando era yo la que me estaba hartando de ellos, siempre polemizando y “rajando” a la gente y sin mucho que ofrecer, porque a parte del grupo no es que hagan nada más, con lo cual nunca entra aire fresco ni historias nuevas si no es por las personas que sí tienen cosas que contar porque se relacionan con los demás sin problemas. La mayoría, pobrecillos, son tan…cerrados!. Lo bueno es que ni siquiera son capaces de decirles a las personas que no son bienvenidas. No, eso de dar la cara no es lo suyo.  En fín, me lo voy a tomar en plan reiki: los cambios en mi vida serán bienvenidos y que de repente parezca que algo va mal porque corta un camino no quiere decir nada: puede que ya hiciese falta terminar esta historia para seguir verdaderamente mi sendero vital. Así que intentaré no pasarlo muy mal y mirarlo desde el lado positivo: aparto de mi lado a personas que me desgastan y me ponen de mal humor y me centro en el resto de amigos, que aunque viven en otra ciudad, me respetan y realmente aportan algo a mi vida. Sólo que me da lástima que las cosas se tengan que acabar así.

Y luego está cuando te tocan los tukutukus. Sí, de la manera que más nos los tocan, que es con nuestros seres queridos, especialmente cuando no podemos hacer nada. Hoy nos hemos enterado de que a mi abuelo le están robando.  Sí señor, así, con dos cojones. Le están robando de manera muuuuy limpia y muy vil. Resulta que gente desalmada o yo qué sé cómo llamar a estas personas, están yendo a su casa con supuestos recibos de la luz, etc. que él paga religiosamente. Mi abuelo está muy mayor y tiene principios de alzheimer. El buen hombre está en su piso y mi tía en el piso justo arriba del suyo, en una finca que pertenece a la familia y en la que no vive nadie más. Pues la cuestión es que ya se ha encontrado mi tía a gente entrando o saliendo de la finca y con excusas de este tipo. Incluso la mujer que limpia se enfrentó a unos hombres que iban a entrar cuando ella sabía que en la casa no estaban ni mi tía ni mi abuelo. Lo malo es que como al que se lo están haciendo es a mi abuelo, ninguno de sus hijos puede denunciarlo, tiene que ser él y él se niega a pensar eso, de lo inocente que es. Él ve que es un recibo y que hay que pagarlo, por mucho que uno le explique que los recibos no llegan a casa, que van por el banco. Total, que encima mi abuelo desconfía de mis tíos y el otro día se fue a sacar 2000€, “que para pagar los recibos que vengan” “que quedé a deber 80€ al de Repsol” ¡¡¡!!! Estamos intentando denunciar la cosa, pero sólo se puede desde el punto de vista de que la finca es de la familia y mi tía vive allí también. Pero a él no lo podemos defender. ¡Nos tenemos que encarar con quien venga! Y nos tocará hacer turnos para estar con él todo el tiempo en su casa y de paso pillar a los culpables. Encima el otro día mi tía vió salir a dos gitanas de la finca, cuando dentro no había nadie: se abrieron ellas solas. Así que lo único que queda si la policía no hace nada será incapacitar a mi abuelo antes de que se ponga a vender propiedades para pagar recibos e historias.

Resumen: un día chungo. Paradójicamente no estoy tan terriblemente mal. Lo peor lo he pasado al principio de cada noticia pero luego me he repuesto. Espero que haya suerte con lo de mi abuelo y en cuanto a lo otro, no pienso dejar que nadie me hunda, si eso es lo que se han propuesto es justo lo que necesito para subir hacia arriba: un reto.

Mentiras

Posted in Dama del fuego, Mundo mejor with tags , , , , , , on 09/10/2009 by damadelfuego

Solemos hablar de sinceridad y la mayoría nos creemos sinceros. Hasta criticamos a las personas que piden sinceridad y luego no les gusta escucharla de nuestra boca. En verdad parecemos sinceros.

Pero, ¿lo somos? ¿Cuántas pequeñas mentiras decimos a lo largo del día? Venga, va! No me seáis mentirosos y no digáis que no mentís 😉

Ya sabéis que en la parte más oscura de mi bosque, todo vale mientras sea verdad. Libertad de expresión. Autoconocimiento, jejeje, autoconocimiento no es algo que nos guste cuando la parte a conocer está podrida, verdad?? Muahahaha!!! Pero no temáis, estáis solitos en casa y nadie más va a saber qué pasa por vuestra cabeza, sólo os váis a enfrentar a vuestros propios miedos,  a vuestros secretos, a vuestras mentiras…

¿Era verdad que tenías trabajo acumulado? ¿O lo cierto es que no te apetecía nada salir de casa pero no querías parecer un vago? Son pequeñas mentirijillas. Mentiras piadosas incluso: “Sí, estoy bien” Es sólo para que no se preocupe…

Pero llega un momento en el que podemos caer en la espiral de las mentiras y que nos sea extremadamente fácil mentir, hasta tal punto de mentirnos a nosotros mismos.

No voy a decir si soy o no muy mentirosa porque lo cierto es que no sabría decirlo: puede que diga mentirijillas pequeñas, más de las que tocaría, pero de las grandes digo bien pocas.

Lo que sí recuerdo fue una vez que me mentí tanto y durante tanto tiempo que conseguí modificar un recuerdo.

Fue algo que me pasó de pequeña. En realidad no fue algo que yo hiciese, sino que me ocurrió y sólo fui la víctima. Pero consiguieron hacerme creer que la culpable de que pasase aquello había sido yo. Me maldije durante mucho tiempo y recuerdo incluso que le pregunté a mi madre si era verdad que en los ojos de una persona muerta podía verse alguna imagen (aquella vieja teoría de la retención de las imágenes en la retina) y me preocupaba que de ser cierta esa teoría pudiese ser extensible a las imágenes que se nos presentaban en nuestra mente (excusadme por la desorbitada imaginación, tenía 5 años).

Temí que al morir alguien viese ese recuerdo mío en mis ojos e hice todo lo posible por borrarlo. ¿Sabéis qué conseguí? Reescribí mi recuerdo, sólo que la protagonista era otra niña de mi edad, y yo sólo había presenciado el suceso.

No fue hasta unos 15 años más tarde cuando por casualidad, reviví algo similar a través de alguna circunstancia y volvió a mí el recuerdo real. Me sonreí al pensar que había sido capaz de enterrar ese recuerdo tan penoso y que después de todo era capaz de entender por fín, que yo no era la culpable sino la víctima y que por descontado en el caso de que álguien pudiese leer mi mente en el instante de mi muerte ni por asomo sería ése el momento más importante que se vería reflejado en ella.

De todas formas, esta mentira no afectó a nadie más que a mí, y me protegió en verdad. Pero no creo que sea ésa la realidad de la mayoría de las mentiras. Así que os invito a hacer como Cathal Morrow, el  hombre que decidió realizar el experimento de no mentir en un año, sólo que yo creo que es extremadamente difícil y no tengo mucha fe en el éxito (por la fuerza de la costumbre, que es tan grande que seguro que se te escapa alguna pequeñita), si bien os aliento de la forma más entusiasta porque realizar el experimento desde luego contribuirá sin lugar a dudas al crecimiento personal de la persona, no sabemos si moralmente, que es casi seguro, pero desde luego en experiencia sí y mucho.

 Para empezar, una de las razones que considero un obstáculo para esta empresa, es las relaciones sociales. Estamos acostumbrados a quedar bien y a que queden bien con nosotros: si pedimos la  opinión de alguien acerca de nuestro aspecto, esperamos una valoración que parezca objetiva pero, sin duda, sea favorable. Y a veces mentimos como bellacos.

Como este tema hace tiempo que me preocupa, el de la verdad, procuro decir justamente lo que pienso desde el enfoque más positivo, sin evitar la crítica, eso sí, casi siempre contrarrestada por una valoración si no positiva, al menos constructiva, ya que hacer daño porque sí creo que es peor que ciertas mentirijillas. Y a mi parecer, creo que es lo mejor que se puede  hacer, ya que la otra persona ve que realmente le estás diciendo la verdad y que además estás teniendo en cuenta sus sentimientos para no herirlos, pero aún así no quitas la posible crítica que le pueda hacer crecer o mejorar en esa faceta de su vida, por tanto siento que es una opción más que considerable entre la mentira y la crueldad: sinceridad con positivismo. Conclusión: no hace falta decir mentiras.

¿Qué pasa si te cruzas con una persona contraria a tus ideas políticas por completo? Pues si no tienes ganas de discutir y tampoco quieres mentir, le puedes proponer buscar puntos en común y ver cuánto os puede ayudar a crecer a ámbos el escuchar la parte del otro.

No sé. Puede que penséis diferente pero me gustaría que fuese cierto que se puede vivir sin decir mentiras.

Es más quiero pensar que no forma parte de nuestro ser, que no es un mecanismo de defensa inherente a nuestro instinto, sino una mala costumbre adquirida por el encorsetamiento de la sociedad.

Quizás sea muy rousseauniana y piense que los males del hombre se deben a la sociedad y esté equivocada. Pero de momento me niego.

Prefiero que las verdades duelan pero hagan crecer antes que las mentiras faciliten las cosas ahora y creen indivíduos débiles en el futuro, incapaces de hacer frente a los verdaderos obstáculos de la vida.

Hay que asumir nuestros propios pensamientos, creerlos de verdad (claro que para ello hace falta cuestionarse a uno mismo para que no queden huecos e incoherencias) y luego ser capaces de mostrarlos y hacer frente a lo que te echen, porque ya no hay resquicios que nos puedan debilitar, tan sólo matices y nuevas visiones que nos hagan crecer.