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Situaciones absurdas

Posted in Dama del fuego, Secretos with tags , , , , , , , , , , on 22/02/2010 by damadelfuego

Entraba al edificio y el olor le recordaba a aquellas tardes en el colegio, después de las clases, cuando, hacía 15 años, iba a aprender inglés. El olor de la lejía, la frialdad del ambiente, la vida que se adivinaba dentro de las aulas, niños que hacían actividades extraescolares, que tenían ganas de saber más, como ella…

Cuántas horas esperando al coche que vendría a por ella.

Sentada en un banco veía pasar a los niños que salían de las clases hasta que, por fín, sus padres venían y la llevaban al gimnasio o a casa. Sí, las esperas no le gustaban nada, aunque a penas eran 5 ó 10 minutos, pero las clases le encantaban, y había niños de su edad!!

El olor de la lejía le recordaba a aquello: las esperas y los amigos. Los tiempos de su niñez. De una forma extraña era feliz aquellas tardes lluviosas.

Ahora, a muchos kilómetros de allí, atravesaba los pasillos y el patio en dirección, de nuevo, a la clase de inglés. Llena de ilusión. Aquello se parecía mucho a su infancia.

Sin embargo, después de subir las escaleras, tenía que atravesar aquella puerta. Aquellas malditas puertas blindadas, capaces de resistir los golpes por el empuje del viento.

Eran resistentes. Hacían un ruido terrible al chocar, pero no se rompían: su ventanita redonda tenía el cristal atravesado por una rejilla, blindado.

No se rompían.

Tampoco dejaban pasar el viento, aquellas pesadas puertas.  Ni el ruido.

Aquellas malditas puertas no dejaban pasar el ruido. No importaba que el viento rugiese o que los críos gritasen, no se oía nada a través de ellas: ni los gritos, ni las risas, ni las carcajadas, ni las bromas, ni las mofas, ni los piropos, ni las frases atrevidas, ni las confabulaciones, ni los gritos, ni los gritos pidiendo ayuda, ni las amenazas siniestramente divertidas, ni las réplicas que argumentaban a esas amenazas, ni los pensamientos que siempre concluían que aquello era absurdo, ni los gritos pidiendo auxilio…

Joder, con las malditas puertas!! ¿Por qué las tuvieron que colocar también en el instituto de aquí? ¿O acaso en todos los institutos???

Exactamente iguales. Pintadas del mismo color, gris. Gris feo, gris sucio. Gris inhumano. Gris imbécil: que se calla y silencia.

No dejaban pasar el ruido. Ni los gritos. Ni el fuerte viento. Ni la ayuda. Nada.

Como si fuese una membrana ligada al espacio-tiempo, empuja la puerta y la atraviesa. Se enfrenta y gana, pero se siente derrotada: su sangre ahora está unos grados más fría. ¿O será la corriente? No importa, sólo es una puerta.

El pasillo la reconforta. Entra a clase un poco más triste.

Catarsis

Posted in Dama del fuego, Música, Sexo with tags , , , , , on 03/09/2009 by damadelfuego

Música+sensualidad+catarsis= Kings of leon: “Sex on fire”

Kings of Leon - Sex on fire

Sexo

Posted in Amor, Dama del fuego, Secretos, Sexo with tags , , , , , , , , on 31/08/2009 by damadelfuego

Estudiar me excita.

 Me siento peligrosa en una biblioteca.

¿Será la ansiedad del estudio que la transformo en deseo sexual?

Pobre del que se siente en frente mío en una biblioteca. Se convierte en el sujeto de mis fantasías. ¿Cómo le entraría? Quizás le pasaría un papelito y le diría una hora y un lugar. O me acercaría y muy bajito le diría: te veo en 5 minutos en el baño. Qué excitante, hacerlo en un lugar público! Pero nada de exhibicionismos, no me va sentirme como un perrito callejero, pero sí el morbo de que te pueden pillar, de que al lado pueda haber una persona a tan sólo un metro y tú estás metida en el baño con álguien. Mmm… o cuántas veces no hubiese parado el ascensor y me habría echado encima del chico / hombre / compañero / profesor que tenía al lado. Y en cambio, en la realidad lo que ocurre es que subes con otra persona, pasas el trayecto disimulando y mirando el bendito panel de botones y sales rápidamente del ascensor para evitar que te denuncien por acoso hormonal.

Y él, ¿ lo notará? Piensas en lo gracioso que sería que ambos estuviéseis pensando las mismas cosas y en cambio actuando según mandan las normas sociales. Como mucho, sonríes para tí.

Mmm, curioso. Voy a seguir fantaseando 😉